Etica de Conservación

ANTHROS reconoce que las cavernas y todo lo que contienen, son sistemas naturales de valor intrínseco en si mismo, independiente del valor o uso que le asignemos los humanos; que estos valores son puestos en peligro por el desconocimiento, la negligencia o el vandalismo intencional; que una vez perdidos, no hay forma de recobrarlos; y que la responsabilidad en primera instancia, de proteger las cavernas debe ser asumida por aquellos quienes las estudian y las disfrutan.

Es la intención de ANTHROS el trabajar por una ética de conservación de las cavernas utilizando una política realista y apoyando programas efectivos dirigidos a: motivar la auto disciplina entre sus socios, la educación e investigación sobre las causas y la prevención de daño a las cavernas; implementar la organización permanente de proyectos especiales que incluyan la cooperación con otros grupos que estén en forma similar, dedicados a la conservación de áreas y sistemas naturales.

Específicamente, todo el contenido de una caverna – formaciones, vida y depósitos sueltos – es significativo para su disfrute e interpretación. Es por esto que los que visitan o exploran una caverna deben dejarla tal y como la encontraron. Se deben proveer los medios para disponer de la basura; limitar las marcas, las cuales deben ser pequeñas y removibles cuando se esté haciendo medición de una caverna; y especialmente, ejercer extremo cuidado de no romper o ensuciar las formaciones, molestar la fauna, o de crear innecesariamente otros pasajes a través de un área que puedan desfigurar la caverna.

La colección científica debe ser profesional, selectiva y mínima. La recolección de formaciones, fósiles o material biológico muerto para exhibición, nunca es justificable, ya que estimula a otros a hacer lo mismo, poniendo en peligro el estado natural de la caverna.

Cuando exista razón para entenderse que la divulgación de la localización de una caverna puede llevar al vandalismo de ésta antes de que pueda ser protegida adecuadamente, ANTHROS se opondrá a tal divulgación. Es el deber de todo socio de ANTHROS: asumir la responsabilidad personal de cumplir con esta ética de conservación y de concientizar a cualquier usuario potencial de una caverna sobre la conservación de la misma. Sólo haciendo esto, podremos preservar el gran tesoro que son nuestras cavernas y el karst.